El tiempo es relativo, pero en pocos meses me ha mostrado un mundo más grande de lo que imaginaba, abriendo un camino repleto de posibilidades y estructuras hermosas dentro de la literatura y más allá. Jaime no es un hombre de escándalo, su serenidad y bondad lo caracterizan (dentro otro sinnúmero de adjetivos) pero definitivamente es de admirar.
El tiempo es relativo, pero en pocos meses me ha mostrado un mundo más grande de lo que imaginaba, abriendo un camino repleto de posibilidades y estructuras hermosas dentro de la literatura y más allá. Jaime no es un hombre de escándalo, su serenidad y bondad lo caracterizan (dentro otro sinnúmero de adjetivos) pero definitivamente es de admirar.
Es por esta y otras razones que quiero compartir con todos mi felicidad en su día de cumpleaños, su nacimiento, el nacimiento de un hombre espectacular. Jaime, para ti el abrazo mas cálido, agradable y cariñoso que te hayan dado, que te cubra todo el día y lo recuerdes hasta que el otro lado nos llame. Sé que te lo he dicho antes pero, gracias por mostrarme tantas cosas hermosas y dejarme ser parte de tus recuerdos.
Besos,
Aura, ATA. (Me encanta el apodo que me has puesto, aunque Aurita también)
P.D: 13 de febrero, una fecha hermosa para haber nacido. Es el preámbulo de la conmemoración de San Valentin, y una excusa para celebrar con una botella de vino, el queso, la música y un buen libro en las manos.
P.D.2: ¿Te imaginas correr por estos campos?
Hoy les traigo un tremendo ensayo, que toda
mujer (y hombre) debería leer y recordar. Viene creada de la maravillosa pluma
argentina de Luisa Valenzuela, y nos recrea en una atmósfera de reflexión y
levantamiento contra la opresión que se lleva arrastrando desde hace mucho
tiempo: el estigma de las malas palabras dichas por la mujer. Este ensayo forma
parte de una Antología: El placer de leer y escribir, un "debo tener"
en nuestra estantería de libros.
La
mala palabra
Las niñas buenas
no pueden decir esas cosas; las señoras elegantes, tampoco, ni las otras. No
pueden decir ni esas cosas ni las otras, negativo revelador y revelado. Tampoco
las otras mujeres, las no tan señoras, pueden proferir aquellas palabras
catalogadas de malas. Las grandes, las gordas: las palabrotas. Esas tan
sabrosas al paladar, que llenan la boca. Palabrotas. Las que nos descargan de
todo el horror contenido en un cerebro a punto ya de reventar. Hay palabras catárticas,
momentos de decir que deberían ser inalienable y nos fueron alienados desde
siempre.
Durante la
infancia, las madres o padres –por que echarle la culpa siempre a las mujeres –
nos lavaron a muchas de nosotras la boca con agua y jabón cuando decíamos alguna
de esas llamadas palabrotas, las “malas” palabras. Cuando proferíamos nuestra
verdad. Después vinieron tiempos mejores, pero esas interjecciones y esos
apelativos nada cariñosos quedaron para siempre disueltos en la detergente burbuja
del jabón que limpia hasta las manchas de familia. Limpiar, purificar la
palabra, la mejor forma de sujeción posible. Ya lo sabía en la Edad Media, y así se siguió practicando en las
zonas más oscuras de Bretaña, en Francia, hasta hace pocos años. A las brujas –y
somos todas brujas hoy –se les lava la boca con sal roja para purificarlas. Canjeando
un orificio por otro, como diría Margo Glantz, la boca era y sigue siendo el
hueco más amenazador del cuerpo femenino; puede eventualmente decir lo que no
debe ser dicho, revelar el oscuro deseo, desencadenar las diferencias
amenazadoras que subvierten el cómodo esquema del discurso falocéntrico, el muy
paternalista.
Y del dicho al
hecho, de la palabra hablada a la palabra escrita: un solo paso. Que requiere,
toda la valentía de la que disponemos, porque pareciera tan simple y no lo es, la
escritura franqueará los abismos y, por tanto, hay que tener conciencia inicial
del peligro, del abismo. Olvidarse de las bocas lavadas, dejar que las bocas
sangren hasta acceder a ese territorio donde todo puede y debe ser dicho. Con la
conciencia de que hay tanto por explorar, tanta barrera por romper, todavía.
Es una lenta e incansable tarea de
apropiamiento, de transformación. De ese lenguaje hecho de “malas” palabras que
nos fue vedado durante siglos y del otro lenguaje, el cotidiano, que estábamos obligadas
a manejar con sumo cuidado, con respeto y fascinación porque de alguna manera
no nos pertenecía. Ahora estamos rompiendo y reconstruyendo, es una ardua
tarea. Ensuciando esas bocas lavadas, adueñándonos del castigo, sin permitirnos
en absoluto la autolástima.
Entre nosotras el llanto está
prohibido. Otras manifestaciones emotivas, otras emociones, no; pero si el
llanto, prohibido. Al celo, por ejemplo, podemos darle libre curso y
alegrarnos. A los celos, en cambio, debemos mantenerlos bajo estricto control, podrían
degenerar en llanto.
¿Por qué tanto miedo a las lágrimas?
Porque las máscaras que usamos son de sal. Una sal roja, ardiente, que nos
envuelven hieráticas y bellas, pero nos devoran la piel.
Bajo las rojas mascaras
tenemos el rostro en carne viva y las lágrimas bien podrían disolver la sal y
dejar al descubierto nuestras llagas. La peor penitencia.
Nos cubrimos con sal y la
sal nos carcome y a la vez nos protege. Roja sal la más bella, la más voraz de
todas. En tiempos idos nos restregaban la boca con la sal roja, queriendo
lavarnos de impudencias. Brujas!, gritaban ellos cuando algo perturbaba el
tranquilizante orden por ellos instaurado. Y nos fregaban la cara contra la
roja sal de la ignominia y quedábamos anatemizadas para siempre. ¡Brujas! Nos
acusaban, acusaban, hasta que supimos apropiarnos de esa sal y nos hicimos las máscaras
tan bellas. Iridiscentes, color carne, translucidas de promesa.
Ahora ellos, si quieren
besarnos –y todavía a veces quieren –deben besar la sal y quemarse a su vez los
labios. Nosotras sabemos responder a los besos y no tenemos inconveniente de
quemarnos con ellos desde el reverso de la máscara. Ellos/nosotras, nosotras/ellos.
La sal ahora nos une, nos una la llaga y solo el llanto podría separarnos.
Con máscaras de sal nos
acoplamos y a veces los sedientos vienen a lamernos. Es un placer perverso:
ellos quedan con más sed que nunca y a nosotras nos duele y nos aterra la disolución
de la máscara. Ellos lamen más y más, ellos gimen de desesperación, nosotras de
dolor y miedo. ¿Qué será de nosotras cuando afloren nuestros rostros ardidos? ¿Quién
nos querrá sin mascara, quien en carne viva?
Ellos no. Ellos nos odiaran
por eso, por habernos lamido, por habernos expuesto. Por habernos ellos lamido,
por habernos ellos expuestos, ellos. Y nosotras ni siquiera derramar una lágrima,
sin permitirnos nuestro gesto más íntimo: la autodisolución de nuestra propia
mascara gracias al prohibido llanto que abre surcos para empezar de nuevo.
Nuestra mascara es
ahora el texto, el mismo que nosotras mismas, las mujeres, las dueñas de la
textualidad y la textura, podemos –si queremos– disolver, y si no, no. Reconstruirlo,
modificarlo, haciendo propias aquellas palabras que para otras eran malas –malas
en nuestras bocas, claro está– y con
aquello con que se nos estigmatizaba armarnos como siempre las corazas. Entre dos
tapas. Espejarnos en el libro, en el texto, la otra cara del cuerpo femenino,
aunque no tenga nada de aparentemente femenino, aunque despierte el dudoso
cumplido que todas probablemente hemos escuchado alguna vez.
“¡Pero qué
excelente novela (o cuento, o poema); parece escrito por un hombre!”
En un tiempo, quizá
llegamos a sentirnos halagadas por tamaño despropósito. Ahora sabemos. Parece,
pero no es. Porque lo que más hemos aprendido últimamente es a leer, a leer y a
descifrar según nuestras propias claves.
Hace tanto, ya,
que venimos lentamente escribiendo, cada vez con más furia, con más
autorreconocimiento. Mujeres en la dura tarea de construir con un material
signado por el otro. Construido no partiendo de la nada, que sería más fácil,
sino transgrediendo las barreras de censura, rompiendo los cánones en busca de
esa voz propia contra la cual nada pueden ni el jabón ni la sal gema, ni el
miedo a la castración, ni el llanto.
"La mala palabra" de Luisa Valenzuela
Aura Rodríguez
1:05 p.m.
Aura Rodríguez
1:05 p.m.
Querido cielo,
Te escribo esta carta porque sé que no será leída, mucho menos la tendrás en tus manos, pero lo hago para que el recuerdo persista en mi mente y socave hondo en mi pecho, porque te quedaste grabado a fuego en mi alma. Los días han pasado tras tu silencio y el mío, silencio que disfruto recordando tus palabras, silencio que me duele al no ver más tus ojos. No pienses, amor, que tu nombre no ronda mis sueños y me encuentro con tu rostro en el reflejo del cristal de una estantería. Ahora en este silencio, es cuando me fijo seriamente de cuanto te amé, cuanto te amo, y cuanto te amaré. Aún en esta distancia física, he llegado a pensar que te quedaste con mi alma, y solo la tengo de vuelta cuando comienzo a escribir poesía. Porque eso eres tú, poesía que me baña por completo, que acompaña el tiempo que pasa entre mis manos, poesía que libera esta pena de no poder tocarte. ¿Sabes?, ayer estuviste conmigo, te vi sentado en el tren, sumergido en los libros de liderazgo que tanto te gustan. No quise interrumpirte, estabas tan metido en las letras, pero acepto que por unos segundos tuve la fantasía de mencionar tu nombre y volver a ver esos ojos que tanto me gustan. A riesgo de llamarme loca, he fantaseado tantas veces contigo, que casi no puedo distinguir la realidad que me acecha. Pero estoy cumpliendo mis metas, poco a poco, como una pequeña gota que va rompiendo la piedra. Acepto lo que me ha tocado vivir, porque en este capítulo he aprendido más de lo que pensaba. Ya no me siento una persona más, no me tocan las palabras de desprecio que en ocasiones adornan las paredes de mi casa. Me siento al fin entendida en este mundo de locos, y tú estás ahí, alimentando la imaginación de mi estado. Me entregué a la pasión de las letras, y me basta con que tú me entiendas, con que al menos me recuerdes bonito en las noches, o te sientas sorprendido al cruzarte con mi nombre. Porque aún cuando no tengo la certeza de saber si me recuerdas, en mi historia, en esta mente que no tiene límites, tú eres mi musa. Por eso me aferro a esto, y no a la realidad que aborrezco mientras debo sonreír con hipocresía, una realidad que debo sostener por ahora.
Ya puedo imaginar tu cara, aun cuando sé que no tendrás esta carta en tus manos, y sonrió al pensar que tú sonríes también. Esta será mi primera de tantas cartas que te escribiré, para al menos darle a la vida lo que ella me ha regalado: tu amor.
Con profunda entrega y complicidad:
T.N.C.
Carta para el amor prohibido #1
Aura Rodríguez
3:39 p.m.
Aura Rodríguez
3:39 p.m.
En esta ocasión vengo con una entrevista muy interesante, que de seguro llamara su atención. Y es que he tenido el gusto de ponerme en contacto con nada mas y nada menos que el autor principal y original del llamado Flashmob.
Por motivos de seguridad, su nombre quedara bajo el anonimato y solo se utilizara el nick que esta persona ha deseado se utilice.
1. Para los que aun no sepan sobre este movimiento, que es el Flashmob?
En mi definición de flashmob diría que es una actividad espontánea realizada por un grupo de personas con un fin meramente lúdico. Actualmente el movimiento flashmob también considera ciertos actos reivindicativos. Yo, aprovechando la repercusión que usted me va a ofrecer, quiero declarar que mi intención siempre fue lúdica, nunca reivindicativa.
2. Ya que tu nombre se mantiene en el anonimato, podrías al menos decirnos tu nacionalidad?
Soy catalán, de Catalunya.
3. Como surgió esta creación tuya?
Bien, fue absolutamente improvisada. Surgió a raíz del tema musical Saturday nigth:
(https://www.youtube.com/watch?v=LC7bpxSGSas)
4. Iba dirigida a un grupo en particular?
Eramos un grupo de estudiantes de ingeniería de toda Europa. Fue en Lisboa, y puedo afirmar que la primera vez fue en un tranvía de esa hermosa ciudad lusitana. A la voz de " DIDIDADADA" un grupo de unas 15 personas, aparentemente sin conexión entre ellas, empezaron a mover los pies con un ritmo determinado y a cantar " Saturday nigth lalalala...be my baby..!"
5. Que edad tenías cuando comenzaste a impulsar este movimiento?
Creo recordar que fue en 1996.
6. Hoy día se habla del Flashmob como algo que está únicamente relacionado a las redes sociales, celulares, prensa, etc. De hecho, Wikipidea atribuye esto a Rob Zazueta luego de leer un libro de sociología en el año 2003. Sin embargo tu ya habias creado este movimiento. Como era en aquellos principios?
No tengo el gusto de conocer a Rob y no es mi intención quitarle su mérito. No dudo de que el fue el impulsor en redes sociales y demás. Insisto en la parte puramente lúdica del movimiento. Esa misma escena del tranvía se repitió en los días posteriores en diferentes medios de transporte públicos, museos y plazas de la capital lusa.
7. Aun practicas el Flashmob?
Ahora no practico el flashmob, practico otras actividades relacionadas con la nuevas tecnologías y su utilidad en el mundo sentimental.
8. Como ves este movimiento dentro de 10 años?
Lo veo mal.
9. Como te sientes al ver cuanto ha evolucionando el Flashmob a través de los años?
Me siento algo triste pues no creo en las redes sociales. Creo en las personas, en el contacto físico. Si el flashmob se realiza con esa intención estoy totalmente de acuerdo.
10. Para finalizar, que mensaje le das a todos los que practican el Flashmob?
Les diría que practicaran también algo más de sexo.
Hasta aquí la entrevista. Si bien Wikipedia ofrece una versión sobre quien fue la persona que comenzó este movimiento, les puedo asegurar que el Flashmob viene de mucho antes que el año 2000.
Por motivos de seguridad, su nombre quedara bajo el anonimato y solo se utilizara el nick que esta persona ha deseado se utilice.
1. Para los que aun no sepan sobre este movimiento, que es el Flashmob?
En mi definición de flashmob diría que es una actividad espontánea realizada por un grupo de personas con un fin meramente lúdico. Actualmente el movimiento flashmob también considera ciertos actos reivindicativos. Yo, aprovechando la repercusión que usted me va a ofrecer, quiero declarar que mi intención siempre fue lúdica, nunca reivindicativa.
2. Ya que tu nombre se mantiene en el anonimato, podrías al menos decirnos tu nacionalidad?
Soy catalán, de Catalunya.
3. Como surgió esta creación tuya?
Bien, fue absolutamente improvisada. Surgió a raíz del tema musical Saturday nigth:
(https://www.youtube.com/watch?v=LC7bpxSGSas)
4. Iba dirigida a un grupo en particular?
Eramos un grupo de estudiantes de ingeniería de toda Europa. Fue en Lisboa, y puedo afirmar que la primera vez fue en un tranvía de esa hermosa ciudad lusitana. A la voz de " DIDIDADADA" un grupo de unas 15 personas, aparentemente sin conexión entre ellas, empezaron a mover los pies con un ritmo determinado y a cantar " Saturday nigth lalalala...be my baby..!"
5. Que edad tenías cuando comenzaste a impulsar este movimiento?
Creo recordar que fue en 1996.
6. Hoy día se habla del Flashmob como algo que está únicamente relacionado a las redes sociales, celulares, prensa, etc. De hecho, Wikipidea atribuye esto a Rob Zazueta luego de leer un libro de sociología en el año 2003. Sin embargo tu ya habias creado este movimiento. Como era en aquellos principios?
No tengo el gusto de conocer a Rob y no es mi intención quitarle su mérito. No dudo de que el fue el impulsor en redes sociales y demás. Insisto en la parte puramente lúdica del movimiento. Esa misma escena del tranvía se repitió en los días posteriores en diferentes medios de transporte públicos, museos y plazas de la capital lusa.
7. Aun practicas el Flashmob?
Ahora no practico el flashmob, practico otras actividades relacionadas con la nuevas tecnologías y su utilidad en el mundo sentimental.
8. Como ves este movimiento dentro de 10 años?
Lo veo mal.
9. Como te sientes al ver cuanto ha evolucionando el Flashmob a través de los años?
Me siento algo triste pues no creo en las redes sociales. Creo en las personas, en el contacto físico. Si el flashmob se realiza con esa intención estoy totalmente de acuerdo.
10. Para finalizar, que mensaje le das a todos los que practican el Flashmob?
Les diría que practicaran también algo más de sexo.
Hasta aquí la entrevista. Si bien Wikipedia ofrece una versión sobre quien fue la persona que comenzó este movimiento, les puedo asegurar que el Flashmob viene de mucho antes que el año 2000.
Entrevista al creador original del "Flashmob"
Aura Rodríguez
10:22 a.m.
Aura Rodríguez
10:22 a.m.
He hecho planes estos días:
Vivir cada día siendo feliz... sabiendo que existes.
Cumplir mis metas con esfuerzo... y no descansar hasta que mis dedos se entrelacen a los tuyos.
Comprar una casa de verano... y pasar horas largas sobre tu cuerpo.
Sonreír cada vez que encuentre alguna frase graciosa... en especial las tuyas entre mis cartas.
Tener paciencia en medio de la espera... sabiendo que piensas en mi tanto como yo en ti.
Caminar por la playa mientras me inspiro en los detalles... y encontrar tus ojos dibujados en el mar.
Estudiar todo cuanto pueda a mi paso... en especial los secretos de tu alma.
Aprender una nueva receta de cocina... y preguntarme cual sera tu preferida.
Comprar un perfume nuevo... imaginando tu reacción deseosa.
Aprender francés... y susurrarte al oído cuando te amo.
Entonces detengo la lista, y noto que sin importar cuanto escriba, cuanto invente o desee, irremediablemente estas en cada uno de mis planes. Clavado ahí, en mis letras, en mis sueños, en mi camino. Y sonrío, sabiendo que estas metido aquí en mi pecho, latiendo junto a mi corazón que es tuyo.
AuraLuna
Siempre estas en mis planes
Aura Rodríguez
8:34 p.m.
Aura Rodríguez
8:34 p.m.
Guerra Pacífica...
Aura Rodríguez
4:30 p.m.
Aura Rodríguez
4:30 p.m.





